Le damos el nombre de Sauló a nuestro terroir, un material arenoso que proviene de la descomposición del granito. El granito que está formado principalmente por cuarzo, feldespato y mica se altera con el tiempo por efecto del agua, cambios de temperatura y agentes químicos, se va drenando. El resultado és un terreno suelto, de textura arenosa, de color amarillo o beige claro, muy característico en zonas graníticas de la Serralada Litoral.
El sauló es pobre en nutrientes y en materia orgánica, lo cual reduce el vigor de la planta. Esto obliga la viña a profundizar raíces en busca de agua y minerales, favoreciendo un mejor equilibrio vegetativo. La poca fertilidad y la escasa retención de agua limitan la producción. Menos cantidad de uva, pero más concentración de compuestos fenólicos y aromáticos.
Se calienta rápido en la primavera, avanzando el ciclo vegetativo. Los racimos maduran antes de que en suelos más fríos o pesados. Al drenar muy bien, evita los rebalses y la humedad excesiva, esto reduce el riesgo de enfermedades fúngicas como el mildiu o la botritis.
Los vinos de suelos graníticos como el sauló suelen ser más frescos, ligeros, minerales y aromáticos . En los vinos blancos como el Picapoll blanco, la Pasa Blanca y la Garnacha blanca, suelen aparecer notas cítricas, florales y de piedra húmeda. Mientras que en los vinos tintos como el Syrah o la Garnatxa negra, suelen dar vinos hasta, de taninos pulidos, no muy corpulentos.
Al avanzar la maduración, los vinos pueden tener un grado alcohólico moderado-alto, pero suelen conservar buena acidez gracias al pH bajo del suelo.
el suelo transmite una sensación de mineralidad de notas salinas o pedregosas. Mujer vinos con una identidad muy marcada.
En nuestro vino Foranell Pasa Blanca; el sauló donará un vino fresco, elegante y longevo, con mineralitat y un buen equilibrio entre alcohol y acidez mientras que en el Foranell Escumós de Picapoll 2018 entes donará tensión y frescura.
