La hemos terminado la poda

En el celler Quim Batlle, ya podemos decir que hemos acabado una de las faenas más delicadas y vitales del año: la poda de invierno.

Después de días de faena intensa entre las terrazas y el Foranell (viento que viene de mar a montaña), hemos acabado de preparar nuestras variedades blancas:

  • La Pansa Blanca: El alma del territorio, que ya espera el momento de brotar para ofrecernos toda su tipicidad.
  • Picapoll Blanco: Una variedad singular que mimamos para mantener su elegancia y carácter.
  • Garnacha Blanca: Fuerza y estructura que nacen de estos racimos que acabamos de pulir.

La poda no és solo cortar; és un ejercicio de equilibrio. Con cada corte, decidimos el vigor de la planta y buscamos la máxima calidad para los vinos de la próxima añada. Ahora, con los viñedos limpios y ordenados, solo nos queda esperar que la tierra haga su trabajo.

Podar una cepa és un ejercicio de cirugía y arquitectura a la vez. La poda és fundamental para regular la producción y garantizar calidad de la uva que andamos buscando. Antes de hacer el primer corte, miramos la cepa. Se tiene que decidir que parte del brote viejo se mantiene y que sarmientos serán los protagonistas de la temporada que viene. El objectivo és dejar unos cuantos puntos de brotada, que llamaremos pulgares.

Se buscan los sarmientos más sanos, bien situados y que crezcan hacia arriba o hacia fuera para mantener la estructura de la cepa. Se cortan el resto de los racimos sobrantes ( el que en muchos lugares se llama, limpiar la cepa).

En cada pulgar normalmente se dejan dos gemas ( unos pequeños bultos de donde saldrá el brote): La gema ciega; la más cercana a la base, a menudo no cuenta para la producción. La primera y la segunda gema, és de donde saldrán las futuras uvas. Si dejáramos demasiadas gemas, la cepa daria muchas uvas pero de poca calidad. Al cortar corto, concentramos toda la fuerza y los nutrientes del suelo de sablón en pocos racimos de uvas, consiguiendo más intensidad.

Se corta siempre un poco en diagonal (en bisel) en el sentido opuesto a la gema. Porque si llueve, el agua resbale y no caiga directamente sobre la gema, evitando que se produzca o coja hongos. No se corta arran de la gema, sinó dejando un par de centímetros ( un «muñón») porqué el tejido se pueda secar sin dañar el brote vivo.

Esta faena la hacemos durante el reposo invernal ( parada vegetativa). La planta está adormecida, la sabia no circula con fuerza y así la cepa no «sangre» ni sufra estrés.

A la Pansa Blanca le gusta la poda que respecte su equilibrio, ya que és una variedad muy rústica y agradecida.

A la Garnacha Blanca y la Picapoll Blanca; requieren precisión para controlar su vigor y asegurar que el aire circule bien entre las futuras uvas.

Único celler de la comarca del Maresme con el distintivo de Punto de Información Turistico

Ser el único celler del Maresme con el distintivo de Punto de información Turístico (PIT) otorgado por el Consorcio de Promoción Turística del Maresme @costabcnmaresme, nos posiciona no solo como celler y venir hacer una buena cata de vinos, sino como un auténtico embajador del territorio. Esto demuestra un compromiso real con la calidad y con la difusión de la cultura del Maresme

Estamos muy orgullosos de anunciar que hemos recibido este distintivo. Pero lo que nos hace más ilusión és deciros que… somos el primer y único celler de todo el Maresme en obtener esta certificación. Esto significa que a partir de ahora, cuando nos vengáis a ver, no solos solo disfrutaréis de nuestros vinos, de nuestros viñedos y del paisaje, si no que también somos un punto oficial para descubrir todos los secretos, rutas y tesoros de nuestra comarca.

Queremos ser vuestra puerta de entrada al Maresme. Os esperamos con la copa de vino y con toda la información para hacer  vuestra estada inolvidable.

Un paso más hacia el futuro; Renovamos nuestro compromiso por la sostenibilidad.

En nuestro celler, entendemos el vino no solo como un fruto de la tierra, sino como un legado que tenemos que proteger: Per esto , nos llena de orgullo anunciar que hemos renovado oficialmente nuestro compromiso por la sostenibilidad, consolidando nuestra apuesta por una viticultura consciente y responsable.

Hechos, no solo palabras. Esta renovación no és un simple tramite; és la validación de nuestro esfuerzo constante. Gracias a la certificación Biosphere Sustanaible, hemos logrado el complimiento de un conjunto de acciones estratégicas totalmente alineadas con los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Este reconocimiento avala nuestra gestión en los pilares fundamentales;

  • Medio ambiente; protección de la biodiversidad y optimización de recursos.
  • Social: Fomento de la cultura local y el bienestar de la comunidad.
  • Económico:  Crecimiento responsable y ético.

Un proyecto de todo el equipo. Uno de los éxitos que más nos emociona de este proceso ha estado nuestra implicación activa. La sostenibilidad ha dejado de ser una directriz para convertirse en un proyecto. Se han aportado ideas y energía para transformar nuestro día a día , demostrando que cuando se comparte un propósito, el impacto és mucho más grande.

Queremos agradecer a nuestros clientes, la valoración tan positiva que nos hacéis llegar. Saber que valoráis la calidad de nuestros vinos,  tanto como el respeto que tenemos por su origen nos motiva a seguir mejorando. Escuchar vuestra voz ha estado la clave para reafirmarnos en este camíno.

Seguiremos brindando por el futuro, cuidando el presente.